... Y NO ES PARA JUGAR
Mi cámara es digital, tan sofisticada como una cámara pudo serlo hace 5 años; digamos que para estos días ya es una cámara austera. Como todas, mi cámara es magnífica cuando se la sabe usar: puedo controlar la exposición de la luz, la velocidad del obturador, ajustar el enfoque... en fin, todas las cosas que una cámara análoga permite con las ventajas de la era digital.